domingo, 13 de diciembre de 2015

AL BAT, JUAN EMILIO BATISTA

Refuerzos acentúan paridad en fase definitoria de lid cubana de béisbol.

·       La batalla por las cuatro plazas de postemporada debe ser encarnizada con el mayor favoritismo para los Tigres de Ciego de Ávila
·       El estadio Julio Antonio Mella, de Las Tunas, debe ser digna sede del Juego de las Estrellas

Por Juan E. Batista Cruz.

Las Tunas, Cuba.- El anuncio de los cinco refuerzos solicitados por los mentores de cada uno de los ocho equipos clasificados a la segunda fase de la actual temporada nacional de béisbol aumenta, desde mi punto  de vista, la paridad que debe primar en la batalla por arrebatar la corona  a Ciego de Ávila, que parece estar en condiciones de defenderla con éxito.

He sido testigo de todas las reuniones para escoger los refuerzos desde que se instauró este sistema para la segunda fase de cada temporada y no me cabe la menor duda de que, en esta oportunidad, los directores técnicos y sus asesores, lograron preparase mejor previamente, por lo que los dividendos fueron superiores en cuanto a conseguir los objetivos trazados.

Como nunca antes, los mánagers seleccionaron los elementos  que pueden complementar sus nóminas, que se adapten mejor a la dinámica de los equipos, sin situar los nombres por encima de los hombres, sino el rendimiento y la disposición de darlo todo en el terreno siempre.

Me atrevería a decir que todos escogieron bien y merecen, por esta actitud, el reconocimiento de los atletas y, sobre todo, de la afición, la cual es, a fin de cuentas, la que sufre o disfruta del quehacer de esos hombres en la búsqueda del objetivo supremo de ganar un campeonato o caer “con las botas puestas”, peleando cada partido, cada out.

Todos los equipos trataron de obtener lo que más necesitaban y en mayor o menor medida, de acuerdo con las veleidades del azar, lo consiguieron. Sin embargo, si tuviera que definir cuál lo hizo mejor, me inclinaría por Holguín, al tiempo que debo reconocer que, para ser novato en esta función, nuestro Ermidelio Urrutia actuó con mucho tino para “redondear” a los Leñadores de Las Tunas.

Soy de los que gusta dar pronósticos y, de acuerdo con mi análisis luego de conocer los refuerzos, Ciego de Ávila es mi favorito para retener la corona. ¿Qué conjuntos pueden acompañar a los Tigres en la postemporada? Eso es harina de otra costal, pero Industriales y Pinar del Río están en condiciones de batallar todo el tiempo en tanto que Granma Las Tunas y Holguín son, desde mi óptica, los más connotados aspirantes a “eléctricos”.

Por lo demás, a unas horas de la gran fiesta del béisbol cubano con la celebración del Juego de las Estrellas y todas sus actividades colaterales, el estadio Julio Antonio Mella, de la capital tunera, viste sus mejores galas para convertirse en digna sede.

Las gradas, con capacidad para alrededor de 11 mil personas, resultarán muy pequeñas para la avalancha de aficionados que seguramente asistirán para aplaudir a los mejores peloteros de esta contienda y a los venerados veteranos, esos gloriosos jugadores que, en su momento, les hicieron vibrar de emoción en parques propios y extraños.


Los aficionados tuneros, esos que durante tantos años apoyaron y apoyan incondicionalmente a sus muchachos, en las buenas y en las malas, que aman al béisbol por reconocerlo parte de la identidad nacional, patrimonio de todo un pueblo, no perderán la oportunidad de demostrar por qué su estadio es reconocido como una de las más entusiastas y disciplinadas plazas de todo el país.

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